Las reservas de crudo de EE. UU. caen 7,2 millones de barriles con las refinerías casi al tope
Las existencias comerciales quedaron un 7% por debajo de su media de cinco años mientras las refinerías trabajaban al 97,2% de su capacidad. Es un mercado sin colchón, justo cuando la energía barata acaba de tirar la inflación hacia abajo.

La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) publica cada miércoles un informe que mueve el precio del petróleo y que casi nadie lee. El del 29 de julio, correspondiente a la semana cerrada el 24, trae un número grande.
Las existencias comerciales de crudo cayeron 7,2 millones de barriles en una sola semana. Quedaron en 404,5 millones, alrededor de un 7% por debajo de la media de los últimos cinco años para esta época del año.
Una caída de ese tamaño suele leerse como señal de que el mercado está tenso. Y lo está. Pero el motivo no es el que la mayoría supone.
No es que falte petróleo: es que se está usando
En la misma semana, las refinerías estadounidenses procesaron 17,3 millones de barriles diarios, 271.000 más que la semana anterior. Trabajaron al 97,2% de su capacidad operable.
Ese número merece que uno se detenga. Una refinería no funciona al 100% jamás: necesita paradas de mantenimiento, ajustes, márgenes de seguridad. El 97,2% es, en la práctica, ir a fondo.
Así que el crudo no desapareció: entró en las refinerías y salió convertido en combustible. La producción de gasolina subió hasta 9,9 millones de barriles diarios y la de destilados —diésel, calefacción, queroseno— hasta 5,4 millones.
La segunda pieza son las importaciones. Estados Unidos importó 5,7 millones de barriles diarios, 124.000 menos que la semana anterior. En las últimas cuatro semanas, la media va un 6,9% por debajo del mismo periodo del año pasado. Menos crudo entrando, más crudo entrando a las torres: los tanques se vacían por los dos lados a la vez.
El resto del cuadro
| Producto | Variación semanal | Frente a la media de 5 años |
|---|---|---|
| Crudo comercial | −7,2 millones de barriles | −7% |
| Gasolina | ligera subida | −6% |
| Destilados | +1,1 millones de barriles | −9% |
| Propano y propileno | +2,5 millones de barriles | +34% |
Los destilados son el dato incómodo: subieron en la semana y aun así están un 9% por debajo de su media histórica. El diésel es lo que mueve camiones, trenes y maquinaria agrícola; cuando escasea, el coste se reparte por toda la cadena de suministro y termina en el precio de lo que compras.
El propano va en dirección contraria, un 34% por encima de su media. No es una contradicción: se acumula en verano para el invierno.
En conjunto, las existencias comerciales de todos los productos petrolíferos bajaron 3,7 millones de barriles.
Por qué esto importa justo esta semana
Ayer contamos que la inflación de EE. UU. bajó al 3,7% en junio, y que el motor de esa caída fue la energía: el índice general llegó a marcar −1,3% mensual anualizado mientras la medida que descarta los extremos apenas se movió. El alivio de precios de junio se lo debemos, en buena parte, al petróleo barato tras la tregua entre Estados Unidos e Irán.
Este informe describe el suelo sobre el que se apoya ese alivio, y es un suelo delgado. Inventarios un 7% por debajo de la media, refinerías al 97,2% y las importaciones cayendo casi un 7% interanual dejan muy poco margen para absorber un imprevisto. Una tormenta en el Golfo de México, una parada no programada o un episodio geopolítico se trasladan al precio mucho más rápido cuando no hay colchón.
Dicho de otro modo: la inflación de junio fue buena, y su sostenibilidad depende de una situación de oferta bastante ajustada.
Una nota sobre los precios
No damos aquí una cotización del barril, y es deliberado. Es un precio de mercado que cambia por horas, y en este sitio no publicamos cifras que se pudran antes de que las leas.
Hay además una razón concreta. Estos días circularon titulares que situaban el crudo por encima de los 100 dólares y otros que lo dejaban cerca de los 88. Cuando las fuentes discrepan en más de diez dólares, lo honesto es no elegir una y presentarla como si fuera un hecho. Lo que sí se puede verificar, y es lo que cuenta esta nota, son las cantidades físicas que la EIA mide y publica.
Si quieres entender por qué el precio de una materia prima acaba en tu recibo, está explicado en materias primas: por qué el precio del café o del cobre acaba en tu recibo de la luz.
Lo que todavía no sabemos
- Si la caída de inventarios continúa. Una semana no es una tendencia. El siguiente informe sale el miércoles.
- Cuánto de la utilización al 97,2% es sostenible. Las refinerías suelen entrar en mantenimiento a partir del otoño; cuando lo hagan, el consumo de crudo bajará y los inventarios podrían recomponerse solos.
- El nivel exacto del hub de Cushing. Circularon cifras sobre las existencias de ese punto de entrega en Oklahoma, pero no aparecen en el resumen semanal de la EIA y no pudimos confirmarlas en la fuente primaria. No las publicamos.
- Qué hará la OPEP+. Cualquier cambio de cuotas altera el cálculo entero.
Este artículo es informativo y no constituye asesoría financiera ni una recomendación sobre materias primas. Todas las cantidades proceden del informe semanal de la EIA correspondiente a la semana cerrada el 24 de julio de 2026.